ESPECIAL
 

Juan Antonio Cebrián, por el dibujante Valeriano Belmonte   Otra forma de pensar
  
Por Miguel Ángel Aguilar Avilés

 

 « La comunicación
debe ser libre
e independiente
»

El nombre de Juan Antonio Cebrián es conocido en toda España como la voz que durante años ha formado, informado y fascinado a miles de oyentes de radio. Juan Antonio Cebrián prefiere el respeto al triunfo.  El albaceteño más conocido en todo el país lo es gracias -¡gracias!- a la cultura, al periodismo serio (que no aburrido) y a sus libros divulgativos. Siempre se ha rodeado de colaboradores a la altura de sus pretensiones: muy brillantes. Creó escuela -desde la radio- en el tratamiento serio y desprovisto de teatralidad de temas paranormales, de la mano del profesor Germán de Argumosa. Fue el primero en abordar los mares de internet desde su programa La Red, programa que  recibió el primer e-mail de un oyente en la historia de la radio española, cuando apenas unos pocos iniciados sabían qué era eso de "navegar" por la red de redes. Los titulares de sus programas siempre se han hecho eco de noticias de primer orden que apenas y pasaban desapercibidas en los grandes informativos de radio y televisión, si es que no eran directamente ignoradas. Ciencia, ecología, política, historia y entretenimiento ( su espacio Pasajes de la Historia es ya un clásico de la radiodifusión nacional) han sido las insignias que ha llevado a gala a lo largo de su andadura, tan sólo superadas -quizás- por su empeño por  hacernos dudar, por fomentar la curiosidad y el sano inconformismo frente a cualquier otra cosa. Quizás todo esto es lo que le ha llevado a abandonar, hace unos meses, la que ha sido su emisora durante 14 años, Onda Cero -hoy en manos de la editorial Planeta-, quienes no comparten sus planteamientos y han preferido perderlo (tal y como hicieran con Julia Otero, Carlos Pumares o Jesús Quintero) dejando huérfanos a cientos de miles de oyentes y apostando por contenidos de una línea más ordinaria y convencional. Aunque él promete volver a las ondas "más pronto que tarde", esta situación le ha dejado más tiempo a Juan Antonio Cebrián para volcarse en la escritura de nuevos libros que se sumen a los que adornan junto a su firma, desde hace unos años, los escaparates de las librerías y los ranking de bestsellers patrios. Con estas perspectivas, mientras trama continuar su programa La Rosa de los Vientos en formato de revista de papel, y mientras atiende su más que visitada web www.juanantoniocebrian.com, hemos tenido el placer y el honor de que nos contestara a unas cuantas preguntas.

¿Qué echa de menos en Albacete?

R: La verdad es que mi querida Albacete ha cambiado para bien en los últimos años, posiblemente, se debería fomentar más el ámbito cultural con la celebración de eventos musicales en recintos apropiados. También añadiría más locales públicos destinados a desarrollar las inquietudes que todos los humanos tenemos por mejorar nuestro entorno sociocultural. Para terminar no estaría mal la convocatoria anual de algún acontecimiento notable que suscitara la atención de todo el país.

Desde hace aproximadamente una década Albacete está viviendo un resurgir de su literatura, más allá de la navaja, la oda religiosa y la típica resignación manchega ¿El desencanto -propio de estos tiempos- y la carencia de faros que prometan un mañana mejor, puede motivar la aparición de personalidades creativas?

R: Desde luego, siempre se dijo que las genialidades más luminosas aparecen en tiempos de zozobra, no es de extrañar, por tanto, que en esta época de confusión mediática surjan talentos que nos hagan albergar grandes esperanzas en el futuro.

Usted lleva a gala su lugar de nacimiento, Albacete, allá adonde va ¿es consciente de que otros paisanos suyos, que emigran y acaban destacando en algo, reniegan o esconden su procedencia? Ese "paletismo" ¿es una asignatura pendiente para Albacete o un problema personal para aquellos que lo sufren?

R: Desconocía éste dato sobre algunos paisanos míos, no es mi caso ya que siempre he llevado orgulloso la bandera de mi tierra natal. El que no lo haga está renegando de sus raíces y, eso, sin duda, empobrece su personalidad.

Hoy en día las distribuidoras editoriales deciden qué libros llegan a las librerías ¿cree que internet, o algún otro sistema, podrá llegar a competir algún día en igualdad de condiciones y romper este círculo?

R: No lo sé, internet no ha sido la panacea que nos prometieron hace diez años. Las experiencias literarias que se han realizado en la red no han dado los frutos esperados, ya veremos más adelante…….

¿Qué le pide a un libro?

R: Sinceridad, amenidad, emoción, imaginación y rigor. Con estos argumentos podríamos empezar a leer.

¿Y a un amigo?

R: ¡Caramba! que coincidencia.

En nuestra sociedad ¿resulta perverso que el dinero se anteponga a las buenas ideas, o es un reto más que hay que conjugar en la batalla de la vida?

R: Por desgracia los que apostamos por el avance de las buenas ideas estamos obligados a ganar el dinero suficiente para comprar nuestra libertad. En consecuencia, debemos ser grandes estrategas si queremos llegar a buen puerto.

Con la perspectiva de los sucesivos cambios de la Historia a través de guerras y revoluciones armadas, salvo excepciones como la de Ghandi ¿no es tentador pensar que la violencia es necesaria, o al menos legítima, para la evolución de la especie o de las sociedades?

R: La violencia va inserta en el código genético de los humanos, parece que siempre estamos obligados a pelear en cualquier ámbito de la vida si queremos conseguir nuestros objetivos. Es lamentable pero no podemos negar lo evidente.

¿Fue muy costoso hacer creer a los directivos que deciden programas y líneas de contenido que una propuesta innovadora como "Turno de noche" o "La Rosa de los vientos" tenía, y tiene, futuro?

R: Sí, la verdad es que en muchas ocasiones los directivos no creyeron firmemente en nuestro proyecto, eso nos supuso graves obstáculos a la hora de difundir el mensaje que transmite el programa. Por fortuna, y pese a los complicados horarios, hemos podido llegar a miles de oyentes que nos otorgaron su confianza y entusiasmo. Sólo por eso mereció la pena tanto esfuerzo.

¿hubo que disfrazar cosas para ir ganando terreno y confianza?

R: En ocasiones tuvimos que hacerlo y al final el tiempo y los resultados de audiencia nos dieron la razón.

¿Es fortuito el tono impostado e imposible a que obligan casi todas las radios a sus locutores de fórmulas musicales?

R: No lo entiendo, ya que pienso que cada comunicador se debería expresar tal y como es, pero bueno, allá cada uno con sus cuerdas vocales y estilo.

Si usted tuviera su propia emisora de radio ¿qué cambiaría en ella respecto a lo que en las grandes empresas mediáticas podemos escuchar hoy?

R: Pues casi el 80% de lo que escuchamos. Por desgracia la radio española se ha quedado anticuada y ese es un problema que los directivos de hoy en día deberán afrontar con absoluta valentía, y no como lo vienen haciendo hasta ahora.

¿Considera necesario, o legislable, filtrar la libertad de expresión? ¿Por qué en plena democracia española se criminaliza a las radios libres?

R: No lo entiendo, ya que la libertad de expresión es un privilegio de nuestra sociedad democrática, sin ella estamos condenados a la dictadura de las corrientes políticas. La comunicación debe ser libre e independiente, lo contrario es la oscuridad más absoluta.

La derrota del actual internet ¿llegará de la mano de la censura o por la saturación de información, diversidad de fuentes, etc, del propio medio?

R: Internet es algo maravilloso de lo que todos deberíamos beneficiarnos, supongo que las posibilidades de negocio que se previeron se sobredimensionaron en exceso. No obstante, estoy convencido de su inmenso futuro.

La ciencia -oficial y paranormal, la denominación quizás sea circunstancial- apasiona al Hombre. Haciendo un acto de fe, en cualquier caso, para responder a esta pregunta ¿cree que existe un gen para el alma?

R: Desconozco la ubicación exacta de eso que llamamos alma, posiblemente no sea más que una conjunción alquímica de algunos factores y sustancias generadas por nuestro cerebro. En todo caso, cada uno es muy libre de apoyar o no hipótesis religiosas, si en verdad existe el alma algunos especimenes humanos no se han enterado, y eso debería preocupar a los dioses oficiales y paganos.

En España, en occidente, posiblemente somos ricos a costa de la indigencia del resto del mundo. Enfrentarse al sistema supone ¿huir de él, transigir diariamente para cambiarlo desde dentro, o volverse loco?

R: Yo propongo la creación inmediata de innumerables grupos de resistencia. Nuestra civilización crece de manera alocada y descompensada, sin embargo todavía mantiene la esencia de los mejores valores incubados por los humanos. Una quinta columna de inconformistas insertos en el sistema no estaría nada mal, y a lo mejor en este mundo se puede empezar a repartir justicia social y económica.

Sus libros de divulgación histórica no cesan de producir nuevas ediciones, "La Rosa de los vientos" se codea con los grandes en audiencias radiofónicas, Jesús Quintero es querido por los andaluces en horario de máxima audiencia televisiva, las obras de "Els Lloglars" llenan cualquier teatro que pisan, de pronto "BuenaVista Social Club" y su música folklórica cubana vende tantos discos como King África y los cantantes juveniles de laboratorio ¿Es posible que el gran público, los ciudadanos, los consumidores, los votantes, los espectadores, no seamos tan estúpidos o faltos de criterio como defienden –a priori- los medios de comunicación?

R: Ya ve que lo expuesto en la respuesta anterior empieza a dar sus frutos, no somos una minoría como algún estratega social puede presuponer. Como dijo el célebre Espartaco: “volveré y seremos millones”.

¿A quién beneficia la ignorancia y la infelicidad del ciudadano de a pie?

R: Sin duda a los poderosos, a ésos que manipulan los hilos de la sociedad desde sus lúgubres despachos. Las multinacionales son las que realmente gobiernan el mundo, las que condicionan nuestra forma de vida, las que nos imponen lo que tenemos que hacer. Esos individuos son detestables y, por supuesto, no representan al género humano. De nosotros depende que sigan imponiendo su voluntad o no. Cada uno puede hacer grandes cosas en su pequeño ámbito cotidiano.

"Que no cambien las cosas" ¿es una premisa demasiado habitual para un directivo/ cargo político, o es tan sólo una excepción?

R: Si usted echara un vistazo a la lista de diputados o senadores, se daría cuenta que hay apellidos que permanecen de forma inalterable desde hace algunos siglos. Con eso contesto a su pregunta.

Si usted fuera dueño de la historia ¿qué libros ya escritos, además de los suyos, le hubiera gustado poder firmar?

R: Ninguno, ya que estoy convencido que tarde o temprano deberemos escribir nuevamente la historia de nuestra civilización. Me gustaría, por tanto, firmar en el futuro libros que transmitan la auténtica historia de la humanidad. Como dijo Oscar Wilde. “lo mejor que podemos hacer por la historia y volver a escribirla”.

A partir de la radio, cuenta con cientos de miles de oyentes potencialmente lectores ¿cuál sería un buen consejo para conseguir lo que uno se propone: Paciencia, audacia, astucia... ?

R: Sobre todo convicción en lo que realizas con enormes dosis de trabajo, preparación, serenidad y fortaleza mental. Si se consigue la unión de los factores anteriormente citados es muy probable que tengamos alguna oportunidad.

¿Qué opina del dicho de que “el fin justifica los medios”?

R: Es una frase muy usada desde que Maquiavelo la creara hace 500 años. En ocasiones ha funcionado, pero, casi siempre, se mal utilizó por los malos de la película.

Sus libros son reconocidos por el público, y usted además apadrina, de alguna manera, a colaboradores de su programa hacia el mundo editorial ¿Qué más le puede pedir, en el futuro, a su aventura como escritor?

R: Sólo que los lectores me sigan concediendo su infinita generosidad. Estoy muy satisfecho sobre cómo transcurre mi carrera literaria y espero no defraudar en los próximos años.

Si es lector de poesía, y si nuestros átomos no son más que ondas ¿qué autores le hacen vibrar?

R: Sería injusto citar a tres o cuatro dejando a otros cientos fuera del ranking. Me gusta todo, devoró decenas de obras cada año, a veces cuesta escoger el buen trigo entre la inmensidad del campo pero cuando se consigue es un auténtico placer. Siempre recomiendo la lectura de todos los géneros literarios, es el último reducto para la libertad.

Un truco para levantarnos cada día y sobrevivir hasta el día siguiente...

R: Pensar en positivo y sonreír por los dones que nos entregaron los dioses. Estaremos muy poco en este planeta y merece la pena que lo aprovechemos.

Muchas gracias, convengo.

Para albaceteliterario.com es un orgullo el poder asomarse al tiempo y al trabajo de personas como Juan Antonio Cebrián, todo un ejemplo de coherencia y calidad sin otro padrino que la convicción. Si estás interesado por este periodista y escritor y por su trabajo, aquí te facilitamos algunos enlaces:

 

Muere Juan Antonio Cebrián

El periodista y escritor albaceteño murió el sábado 20 de octubre, a causa de un repentino  infarto, a la edad de 41 años. Amigo de esta web, nos regaló su ánimo desde que en el 2003 tuvimos el honor de que fuera nuestro primer entrevistado. Muere el que ha sido y es un referente y un faro para todo el periodismo mundial.

 

 

volver

entrevistas


Enviar un correo electrónico a la redacción
Copyright © 2003-2007 Albaceteliterario.com, Miguel Ángel Aguilar Avilés.
Leer sobre derechos de autor y responsabilidad editorial.
Volver a Albaceteliterario.com