Pasajes
del Terror
por
Francisco J.
Vázquez
Cuando
uno se acerca al libro de Juan Antonio Cebrián "Pasajes Del
Terror" intuye por el título, la temática y el autor, que
la obra va a ser sinónimo de interés por parte del lector que se
adentre en sus dominios. Sobre todo de aquellos que alguna vez
escuchábamos el ya mítico programa radiofónico "La Rosa De
Los Vientos", en Onda Cero, y que mantenemos vivo en la
memoria el espacio del mismo título, que hizo que muchas noches
al oírlo se nos erizase el vello y un escalofrío nos recorriese
la columna vertebral de arriba a abajo. Y es que aquellos minutos
que Cebrián dedicaba a despejar los entresijos de tantas
mentes asesinas, de tantos crímenes cometidos, de tanta
barbarie ejercida por el hombre hacia sus semejantes, han dejado
huella.
Fruto
de su experiencia en la materia surge el presente libro. Un
numeroso y nutrido grupo de páginas llenas de los más
inquietantes detalles, de los más truculentos acontecimientos, de
crímenes cometidos por individuos de ambos sexo sin escrúpulos
que antepusieron sus deseos, sus ambiciones, sus más nimios
antojos a la vida de sus vecinos, de sus familiares, o de
desconocidos que tuvieron, por obra y gracia de un destino
macabro, la mala suerte de cruzarse en el camino de semejantes
asesinos.
No
nos engañemos. Este no es un libro más dedicado a crímenes
y a los que los comenten. Es una obra muy dura, aunque escrita de
forma amena y distendida. Al lector no se le debe olvidar jamás
cuando se ponga a leer su contenido que lo que ahí se reseña
sucedió, que esos personajes a los que Cebrián dedica cada uno
de los capítulos de "Pasajes Del Terror" fueron los
verdugos de seres humanos, que cometieron las más aberrantes
atrocidades con ellos, y donde no escaparon a una muerte violenta
ni jóvenes, ni ancianos, ni mujeres, ni hombres, ni siquiera
niños.
Algunos
de los personajes son verdaderamente retorcidos. Si bien todos
ellos provocarán en el lector un cierto grado de incertidumbre,
seguramente más de uno añadirá también un desasosiego
inquietante. En mi caso me han impresionado sobremanera tres de
los capítulos: el dedicado a la francesa Jane Weber (una mujer en
apariencia amable y trabajadora que fue una auténtica plaga entre
los pequeños a quienes cuidaba, a los que estrangulaba sin
ningún tipo de pudor o remordimiento), el dedicado al alemán
Peter Kürten (también conocido como "el vampiro de
Düsseldorf", que no tuvo el menor reparo en beber la sangre
de sus víctimas unas veces tras matarlas cruelmente, otras aún
con vida), y el dedicado al ucraniano Anderi Romanovich (conocido
como "la bestia de Rostov" y en mi opinión, el más
perverso, depravado, sanguinario y cruel de los recogidos en la
obra, que ya es decir).
"Pasajes
Del Terror" es sin duda uno de esos libros que no pasarán
desapercibidos ni que se olvidarán en los recovecos de la memoria.
Harán pensar al lector sobre los seres que nos rodean, sobre el
desconocimiento de la personalidad humana, sobre la crueldad
que es capaz de ejercer el ser humano contra sus iguales. También
nos hará plantearnos un hecho fundamental que se usa mucho como
coletilla, pero que al leer el libro de Juan Antonio Cebrían se
convierte en una dramátcia realidad, y es que nadie conoce a
nadie, que nadie puede poner la mano en el fuego por otro (más de
una vez se quemaría, y más de dos), y que quién más y quien
menos, mañana, puede encontrarse con uno de estos personajes en
su misma planta de edificio, en la casa de al lado, en el bar...
donde uno menos se lo espere.
"Pasajes
Del Terror": una obra interesante que no dejará a nadie
indiferente.
Publicado
en www.comentariosdelibros.com
Enero
2004 |