|
Nombre
Antonio García Muñoz
E-mail
yoko@ono.com
Fecha
10-03-2005 |
| He sido un privilegiado lector de esta novela, desde sus
orígenes, y puedo garantizar que proporcionará al curioso lector unas horas plenas
de diversión y carcajadas. Los aburridos y políticamente correctos, eso sí, deberán
abstenerse de su lectura. Y los batalladores contra esa lacra de nueva censura
encubierta están de enhorabuena. Esta es su novela. |
|
|
Nombre
Mensana
E-mail
mensana@incorporeinsepulto.com
Fecha
04-04-2005 |
| He leído
este libro un poco por casualidad. El sábado por la
mañana me pasé por la Popular para echarle un
vistazo a las novedades y oí que uno de los
dependientes le hablaba muy bien de la novela a un
cliente. Yo tenía catalogado a Cebrián como un
escritor de novelas juveniles, libros de éstos que
se les mandan leer a los chavales en los institutos,
todo muy masticadito, muy pedagógico y tal. Por
eso, cuando el sábado por la tarde abrí "El
fotógrafo que hacía belenes" y me puse a
leer, la verdad es que no daba crédito. No sabría
muy bien cómo definirlo. En apariencia es una
novela policíaca, pero bajo esa denominación hay
mucho más, una transgresión constante de géneros
y estilos de escritura. Hay también narrativa erótica,
humor delirante a lo Tom Sharpe, novela psicológica,
pasajes líricos muy del estilo de Umbral
(precisamente), crítica social, incluso unas gotas
de novela de terror. Es como si fuera muchos libros
en uno. Se trata sin duda un libro de contrastes,
con unos cambios de ritmo increíbles. A veces
trepidante, a veces pausado. Desternillante, pero
también amargo. Compasivo, pero a menudo brutal. Sólo
puedo decir que no interrumpí la lectura nada más
que comerme la cena de dos bocados, y que terminé
la última página a eso de las 4 de la mañana, con
el deseo de que se escribieran más libros como éste. |
|
|
Nombre
Roxana
E-mail
rox@ana.com
Fecha
07-04-2005 |
A mí me
parece que está novela está bien escrita y es muy
divertida. Lo que me desconcierta un poco es el
lugar donde se desarrollan los hechos, esa ciudad
que a veces parece Albacete y otras no, o bien
parece el Albacete de otras épocas en vez de la
ciudad como era en las Navidades de 1999, que es el
momento en el que se desarrolla la historia. No sé
muy bien por qué el autor lo ha hecho así. Si quería
que la historia se desarrollara en Albacete, ¿no
habría sido preferible que lo dejara más claro?
Hay otra cosa que no me acaba de convencer, y es que
no estoy segura de que fuera necesario incluir tanto
sexo y tanta violencia. En algunos momentos el libro
me parecía tan fuerte que me costaba trabajo seguir
leyendo. Por ejemplo, cuando encuentran ese cadáver
en la Fiesta del Árbol (ahí sí está claro que es
Albacete), la descripción que se hace estuvo a
punto de hacerme vomitar. ¿De verdad era necesaria
esa crudeza?
Hay otra cosa que quiero decir sobre el comentario
de Mensana, cuando dice que las novelas juveniles de
Eloy M. Cebrián son libros pedagógicos muy
masticados o muy simples o algo así. A mí me
parece sencillamente que no las ha leído, porque si
no no diría eso, particularmente sobre "Bajo
la fría luz de octubre", un libro que tuvimos
ocasión de leer en club de lectura y de comentar
con el autor. Nos pareció a todas un libro
precioso, muy emocionante y muy profundo, y nada de
masticadito. Es una historia muy dura, aunque de una
dureza distinta de la de esta última novela, con
mucha más sensibilidad.
De todos modos, "El fotógrafo" me sigue
pareciendo una buena novela, aunque a lo mejor más
apropiada para lectores con una sensibilidad
distinta de la mía, y creo que Eloy M. Cebrián aún
tiene muchas cosas que decir. Da gusto tener
escritores de esta calidad viviendo y trabajando en
Albacete. Y además escribiendo sobre Albacete,
aunque se juegue un poco al despiste en este
sentido.
En fin, esa es mi opinión. Gracias por permitirme
expresarla. |
|
|
Nombre
José
Ramón Hernández
E-mail
noemail@ono.com
Fecha
09-04-2005 |
| En términos
generales, estoy de acuerdo con casi todo lo que se
ha dicho hasta ahora sobre esta novela,
particularmente con el comentario de Ewina. En un
sentido totalmente extraliterario, tengo que
reconocer que para mí también ha sido una
sorpresa. Coincidí con el autor hace unos años en
unas jornadas para profesores y lo tenía por un
tipo muy serio. Al leer este libro he descubierto,
sin embargo, que se trata de un cachondo mental
(dicho sea con todos mis respetos), y creo que eso
está muy bien.
Pero volviendo al
libro, diré que me ha parecido muy ágil, muy
entretenido y muy bien escrito. No se trata
solamente de un libro de humor disfrazado de novela
policíaca. Además, posee una carga crítica y satírica
de alto voltaje. Y en numerosos momentos de la
historia de humor nada, pues lo que nos encontramos
es una amarga reflexión sobre la soledad, la
marginación y las vidas marcadas por el
infortunio.
Sorprende la calidad
de su lenguaje literario. Cuando uno lleva ya unos
cuantos lustros como lector, le resulta sencillo
reconocer al escritor de verdad del mero aficionado.
En el libro de Eloy Cebrián el escritor asoma (y
muchas veces brilla) en cada página. Tal vez haya
algunos momentos en que todavía se le vea un
poquito verde (alguna frase hecha que otra, algún
chiste un poco demasiado fácil, alguna metáfora o
adjetivación previsibles). Pero esas son las
excepciones. Porque lo que más abundan son pasajes
bien construidos, sólidos diálogos y una prosa
madura, expresiva y elegante. Son impresionantes
algunas de las descripciones de lugares y de
personajes, como por ejemplo el retrato del
inspector Moya, un tipo tan entrañable como
execrable, sin duda el personaje más logrado de la
novela.
Con la estructura no
se complica mucho la vida, y ciertamente (como Ewina
señala muy bien) algunos de los acontecimientos
parecen un poco arbitrarios y siguen una lógica
algo demencial. Pero me imagino que eso está
buscado a propósito, porque lo cierto es que los
personajes se ven envueltos paulatinamente en un
torbellino de caos hasta alcanzar el delirante final
de la historia. Es como una pesadilla o un descenso
a los infiernos. A partir de una situación que
parece casi de novela costumbrista, el autor va
introduciendo elementos de ficción cada vez más
grotescos hasta que el lector se ve envuelto en la
misma sinrazón que los personajes de la novela. Yo
creo que este es el motivo por el que resulta tan
difícil abandonar el libro. En algunos momentos
querríamos dejar la lectura, pero la pesadilla es
tan morbosa y tan divertida a la vez que siempre
queremos saber lo que va a pasar a continuación.
Para que no todo sean
alabanzas, diré que no me ha gustado demasiado el
final de la novela. Y me refiero a las tres o cuatro
últimas páginas y no a la demencial parte final,
que es una de las cosas más divertidas del libro.
No quiero reventarle a nadie el desenlace, pero yo
habría preferido un final más amargo, un final en
tragedia, a tono con la desdicha que parece
perseguir al protagonista. Si yo fuera el autor,
publicaría este libro con un final alternativo e
identificaría las dos versiones en la portada
(versión con final feliz, versión con final trágico).
Así, cada lector podría elegir el más acorde con
su visión del mundo. En fin, no hace falta que
aclare que esto es una coña.
¿Y qué más puedo
decir? Pues que han sido unas horas de grata lectura
y que "El fotógrafo" dista de ser un
libro de usar y tirar. Por el contrario, uno llega a
cobrarle afecto a sus personajes y a sufrir con sus
tribulaciones. En suma, un libro de los que no se
olvidan fácilmente.
Saludos.
|
|
|
Nombre
Alfonso
E-mail
xx@dd.es
Fecha
11-04-2005 |
| Podría
decir que me ha gustado este libro, aunque en
algunos momentos se me ha hecho un poco cuesta
arriba. Me ha parecido que el estilo es un poco
rebuscado y que el autor le da demasiadas vueltas a
las cosas. Aunque también hay escenas de acción
que están muy bien. Y también unas escenas de sexo
muy bien descritas. Personalmente, me gustaron más
las novelas de Bucéfalo. Eran muy ágiles y muy
divertidas. Por cierto. He oído decir que se van a
volver a publicar. ¿Alguien sabe algo de eso?
|
|
|
Nombre
saBle
E-mail
ftabuerca@ono.com
Fecha
14-04-2005 |
| A lo
largo de la vida, uno se va haciendo, entre otras
cosas, lector selectivo y pretende no ser engañado
por quien le asegura que le va a hacer pasar un buen
rato. Con ese ánimo compré y empecé a leer la
"novela" de E. Cebrián, especialmente
después de leer los comentarios que en esta página
se presentan. ¿De verdad hay alguien, aparte el
autor, que haya aguantado hasta el final leyendo? ¿Es
cierto que alguien la ha podido leer de un tirón?
No sólo, como dice alguien que comenta la
"novela" antes que yo, algunos adjetivos y
metáforas son previsibles: es que son pobres y sin
brillo ninguno (eso sí, he podido ver que los
aspectos más escabrosos de la vida los describe con
un detallismo que ni Zola). No creo que haga falta
que diga que he dejado la novela con apenas 80 páginas
leídas y que a nadie voy a poder amargar a nadie
contándole el final: el propio autor, y su ridículo
personaje, ya se encargan de amargar la novela de
principio a fin. Una pena.
|
|
|
Nombre
David Jareño
E-mail
davidjareno@onoquitaesta.com
Fecha
15-04-2005 |
| Ni
conozco a Cebrián, ni he leído su
"novela", ni tengo intención de hacerlo,
al menos de momento. Y mis motivos para escribir no
son literarios, sino una simple cuestión de ética.
En mi opinión, resulta impresentable que esta web
publique cuanto comentario le llega de forma anónima,
negándole a los autores la satisfacción elemental
de partirle la cara al remitente. No parece sino que
los responsables de esta web "literaria"
deseen emular esos engendros televisivos
protagonizados por los hermanos Matamoros, poniendo
el acento en el insulto y el escándalo que pueda
generarse, como un modo de atraer notoriedad. Muy
poco respeto me inspira una web que se autodenomina
"literaria" y que, sin embargo, participa
de algunas de las actitudes más burdas de esta
burda sociedad en la que vivimos. Y no me sirve que
invoquen la libertad de expresión. Ningún medio de
comunicación responsable permite que sus páginas
se usen al estilo "kale borroka", tirando
la piedra y escondiendo la mano. Me llamo David Jareño
y soy de La Roda.
|
|
|
Nombre
bOriSvIaN
E-mail
boris@bia.n
Fecha
18-04-2005 |
He leído
este fin de semana "El fotógrafo que hacía
belenes" y quería hacer algunas
puntualizaciones sobre el comentario de Sable. Tengo
mis dudas de si este señor y yo hemos leído el
mismo libro. O puede que él lo haya leído esas 80
páginas (que. sin embargo, ya le permiten
crucificar una novela de 366 de una forma tan
injusta como salvaje) bajo los efectos de una crisis
hemorroidal. Por mi parte, tengo que decir que el
libro me ha parecido estupendamente bien escrito. En
cuanto a lo de que los personajes son ridículos,
pues según se entienda. Se trata de una sátira,
con regusto amargo pero sátira al fin y al cabo, y
se usa con frecuencia la caricatura y el retrato
humorístico. Hay muchos personajes ridículos en la
historia, pero son ridículos de forma voluntaria,
pues el autor los caracteriza de ese modo para
escarnecer los tipos sociales que representan. Pero
nada hay ridículo en los dos protagonistas. No
tengo nada en común ni con el fotógrafo ni con el
inspector. Sin embargo, he llegado a identificarme
con ellos y a vivir sus aventuras como si me
estuvieran ocurriendo a mí. Yo creo que eso sólo
lo consigue un escritor muy hábil. Y no me cabe
duda de que Eloy M. Cebrián lo es.
En otro orden de cosas, quisiera responderle a David
Jareño diciendo que aplaudo la decisión de los
responsables de esta web de no aplicar ninguna
censura sobre los comentarios que reciben. Creo que
eso les honra y que representa una actitud muy
loable, por lo honesta y por lo infrecuente. Si
Albaceteliterario.com practicara la censura, jamás
habría publicado el comentario de David Jareño,
para empezar, por lo insultante y malintencionado.
De modo que este corresponsal rodense debería darse
con un canto en los dientes. Espero que Miguel Ángel
y Aswad sigan en la misma línea, y envío este
mensaje de forma anónima porque sí, porque estoy
en mi derecho y porque me sale de los cojones.
¡¡¡Abajo los censores y los inquisidores!!!
|
|
|
Nombre
Evaristo
E-mail
evarsq@hotmail.com
Fecha
10-05-2005 |
|
Yo no
entiendo nada. Ahora resulta que uno lee la crítica
y todas son cojonudas, excepto la del colega Boris
Vian. ¿Es que todos los demás están cortados con
el mismo patrón? ¿Es que los lectores de la novela
son casi todos robots catatónicos, que dicen y
hacen lo mismo? Porque a mí la novela me parece
bien, pero sin pasarse. Porque eso de a uno se la
chupen constantemente debe ser guay, pero ¿no hay
demasiada mamada en la novela?
[ Aquí se
ha eliminado una frase de este comentario por
expresa petición de Eloy M. Cebrián, quien ha
manifestado su ánimo de querellarse contra este
medio por la misma. Albaceteliterario.com
considera que la frase eliminada no vulnera el honor
ni la imagen de nadie y está dispuesto a publicarla
siempre y cuando el autor "Evaristo" se
ponga en contacto con nosotros y se haga responsable
de su texto, facilitándonos sus datos y sabiendo
que Albaceteliterario.com se compromete a la
total confidencialidad y secreto de los mismos.
Permanecemos a la espera de contacto por parte del
autor de este comentario para poder publicarlo íntegramente,
tal y como se merece ]
Eso de que le lean a uno a Borges mientras
una piba te la lame como una perra en celo... Yo no
entiendo nada, sólo sexo barato para encandilar a
los pardillos que no han salido del caca, pedo, culo,
pis, y que encima jode bien el desarrollo de la
novela, por exceso; porque el resto (y si hubiera
dosificado algo más el sexo) es una buena novela.
|
|
|
Nombre
Fernando
E-mail
fernandojll@hotmail.com
Fecha
11-05-2005 |
|
me
parece cuando menos insólito lo que leo arriba.
hasta ahora se eliminaban artículos o fragmentos
cuando así lo exigía el autor de dichos textos -vease
el de la feminista-. ¿Ahora se quitan porque lo
exige el autor criticado? En ese caso, habría que
eliminar todas las críticas negativas por
imperativo del que ha sido objeto del denuesto. si
los responsables de la página no ven en ese trozo
escamoteado una agresión o injuria personal, como
dicen, ¿por qué no lo han mantenido? ¿no poneis
como bandera lo de la libertad de expresión? ¿una
amenaza de querella, seguramente infundada, os hace
volveros atrás? al final, se conseguirá lo de
siempre, la mordaza, aunque uno escriba desde el
anonimato.
|
|
|
Nombre
Luis Martínez-Falero
E-mail
----
Fecha
12-05-2005 |
|
Por
primera vez (y no sé si por última) comparezco en
este chat. Y no es para criticar o comentar la
novela de Eloy (eso ya lo hice el día de la
presentación, con luz, taquígrafos y dando la
cara, con mi nombre y mis apellidos, y no bajo un
pseudónimo, nick o máscara. Escribo estas líneas
en defensa de un amigo y de un gran novelista, quizá
el único gran novelista que ha dado Albacete: Eloy
Cebrián.
¿Cuál es el límite? Porque no se trata de una crítica
buena o mala, a lo que estamos sujetos todos los que
escribimos y publicamos. Uno puede pensar que la
obra del otro es buena, magnífica, deplorable,
vomitiva, soporífera... Pero otra cosa son los
comentarios personales donde se deja entrever la
calumnia o se calumnia directamente. Y ahí está el
límite: en el derecho constitucional a la
intimidad, AL HONOR y a LA PROPIA IMAGEN. Esto es
una página literaria ( o lo era o lo ha sido),
donde se debería hablar sólo de lo literario, pero
no dejar el más mínimo resquicio a la calumnia
gratuita, al insulto, a la vejación, a la carnaza más
asquerosa, y que define a las claras a quien la
profiere. Y menos aún escudándose en el anonimato,
en un ejercicio de la cobardía más abyecta. Porque
no se insulta a Eloy: se insulta al sentido común,
y, por el contenido suprimido (del que he tenido
noticia resumida), también se vulneran las leyes de
este país. Y eso ya no es crítica, es
-simplemente- un delito.
Por cierto, ¿quién ha dado a Albacete Literario
permiso verbal o escrito para reproducir textos míos?
Creo que, aparte del derecho al honor, también
existen leyes sobre la propiedad intelectual, es
decir, los derechos del autor sobre su propia obra,
y creo haberle dejado claro al señor Aguilar lo
concerniente a textos míos en esta web...
|
|
|
Nombre
Luis Martínez-Falero
E-mail
----
Fecha
12-05-2005 |
|
Ah! se
me olvidaba: algunos datos que aparecen en mi
curriculum son erróneos. Ya no soy profesor en el
"Bachiller Sabuco". Actualmente enseño
Teoría de la Literatura en la Universidad
Complutense de Madrid. En cuanto al artículo que se
reproduce, ha perdido ya sentido, por cuanto se
redactó ante la polémica con el PP sobre la
Biblioteca de los Depósitos de Sol. Porque,
además, para mi salud mental y la del PSOE, dejé
de ser Secretario de Cultura en Julio de 2004, tras
perder la opción renovadora en Albacete por 17
votos. Es más, ni siquiera estoy afiliado al
PSOE... En lo referente al poema, tampoco tiene
razón de estar ahí. Es un poema de desecho de un
libro en preparación. Si sólo ha sido bueno para
estar en la papelera (de ahí se lo apropió otra
persona antes) creo que no debe resultar muy
representativo de mi poesía...
|
|
|
Nombre
Gatopardo
E-mail
gatopardoblog@gmail.com
Fecha
12-05-2005 |
|
Creo que
al tachar la frase que consideraba injuriosa el
autor, Albacete Liteario ha dado satisfacción a
todos los que se hayan sentido afectados; y sería
bueno que creyeramos en la leal y honesta actitud de
sus responsables, sin susceptibilidades
exageradas.
Si el anónimo comunicante desea reivindicar su
innegable derecho a la libertad de expresión debería
facilitar su identidad a Albacete literario para
que, en caso de que haya consecuencias penales, haga
frente él y no los editores, que están haciendo
una labor ingrata y poco reconocida e
impagable.
Un abrazo.
|
|
|
Nombre
Luis E. Cauqui
E-mail
escribanocauqui@hotmail.com
Fecha
12-05-2005 |
|
Sinceramente
creo que esto se está yendo un poco de madre. Lo
primero que pretendo dejar claro es que el asunto de
los mensajes, digámoslo para resumir, "a mala
leche" (porque eso de que vulneran el derecho
al honor y a la propia imagen tendrá que decirlo en
todo caso un juez) que aparecen de vez en cuando en
los comentarios a artículos y críticas, es el
centro de un debate que preocupa a los gestores de
esta web desde hace tiempo. Yo tengo mi propia
opinión al respecto, que quizá coincida en algunos
momentos con la de otros escritores que se han
pronunciado un poco más arriba (con las palabras o
con los hechos), pero desde luego nunca recurriría
a la amenaza y la extorsión para imponer mi
criterio. Resulta siniestro que alguien que mantenga
un trato personal con Miguel Ángel pueda llegar al
extremo de amenazarle con una querella. Y los que
conocen a Miguel Ángel entenderán perfectamente lo
que digo.
También pienso que cuando se alcanza cualquier tipo
de notoriedad, por pequeña que sea, uno tiene que
estar dispuesto a que le pasen estas cosas
(anónimos, críticas destructivas, burlas en medios
públicos...), y lo mejor es desarrollar cierta
cachaza y pasar del tema, porque es incontrolable y
directamente proporcional a la fama. Y si resulta
que alguien no lo puede soportar, quizá debería
abandonar el plano público y sumirse en las nieblas
del anonimato y la vida tranquila.
De todas formas, tengo claro que cuando alguien
escribe un mensaje evidentemente ofensivo, personal
y violento, o sea deleznable, incluso aunque lo haga
bajo pseudónimo, se está haciendo mucho más daño
a sí mismo que el que pueda hacer a la persona a la
que va dirigido.
Por último quiero insistir en que la iniciativa de
Albacete Literario, que protagonizan Miguel Ángel
Aguilar y Aswad González, es totalmente altruista.
Ninguno de ellos gana un duro con esto, más bien
pierden dinero. Ni siquiera tiene algún tipo de
dimensión político-cultural, que justificara una
crítica por intereses oscuros desde la dirección
de esta web.
Y precisamente por eso, los que les conocemos
personalmente (casi todos los que solemos estar
implicados en los "follones") o estamos
relacionados con la literatura de Albacete de una u
otra forma, deberíamos tratar de ayudar en vez de
tirar piedras, acercarnos con generosidad en vez de
con amenazas, concederles, en fin, la presunción de
inocencia en las cosas que pasan. Porque que yo
sepa, y algo sé, en esta web no se siguen
políticas personalistas, sino que se intenta tratar
igual a todo el mundo y seguir unos criterios
generales (equivocados o no, ese es otro debate) que
se aplican por igual en todas las situaciones. Y esa
igualdad de trato ya es un valor muy importante, que
por lo visto nadie considera ni tiene cuenta.
|
|
|
Nombre
Mariano
Guillén
E-mail
----
Fecha
12-05-2005 |
|
Señor
Martínez Falero, los textos a los que se refiere y
que albaceteliterario reproduce han sido previamente
publicados por otros medios, están transcritos
fielmente y se citan el autor y el medio en el que
aparecieron por primera vez, no entiendo pues dónde
se está vulnerando su derecho de propiedad
intelectual, si es que usted puede ejercerlo en este
caso. Me parece mejor opción que solicite a Miguel
Ángel que los retire porque usted así lo desea a
que invoque las leyes de propiedad intelectual como
argumento.
En cuanto a los supuestos delitos de injurias que
siempre según usted pueden estar cometiéndose en
esta web, le ruego permita a los tribunales dirimir
esta cuestión si es que tiene alguna duda al
respecto. La presunción de inocencia está también
constitucionalmente consagrada y la imputación pública
y por escrito de delitos a otras personas es una
conducta que puede entrar en un tipo penal
determinado.
En todo caso, no creo que seamos nosotros las
personas adecuadas ni esta página el foro idóneo
para iniciar un debate sobre Derecho Penal o sobre
Derechos Fundamentales y Libertades Públicas. Me
gustaría pues llamar a la calma a todas las
personas que han terciado en esta polémica. Las
amenazas, las injurias, la extorsión son delitos,
las conductas que están penadas bajo sus tipos están
perfectamente determinadas por las leyes y las
personas encargadas de juzgar si una conducta entra
en esos tipos también, de manera que mejor sería
dedicarnos nosotros a hablar de literatura y dejar
de dar pávulo a acciones chabacanas y de mal gusto
(cosas que por el momento no constituyen infracción,
siquiera administrativa) como la del personaje que
se mete con Eloy, que no sé si será un
delincuente, pero desde luego es un indeseable.
|
|
|
Nombre
Mariano
Guillén
E-mail
----
Fecha
12-05-2005 |
|
Supongo
que queda claro, pero como las susceptibilidades están
a flor de piel, me gustaría explicar por si mi
anterior texto dejara lugar a dudas, que el
indeseable es el personaje que se mete con Eloy y en
ningún caso Eloy, a quien no conozco personalmente
y tiene todo mi respeto.
|
|
|
Nombre
León
E-mail
x
Fecha
12-05-2005 |
|
¡Qué
pena!.Creo que esto no tiene remedio.
Albaceteliterario está "tomado" por una
panda de "indeseables" como dice Cauqui. A
muchos nos ha gustado siempre esta iniciativa. Yo he
participado de vez en cuando con ánimo
constructivo, pero conozco a muchas personas que
podrían aportar mucho y de mucho interés que hace
tiempo desistieron por el tono general ínfimo y
barriobajero a veces que tiene la página. Y
confieso y os comunico a todos los otros que
mereceis mucho la pena que me rindo. Mientras esto
no cambie, no volveré a participar.
Invito a Miguel Angel y Aswad a considerar la
conveniencia de mantener su política de publicar
todo sin ningún control. ¿Engrandecemos la
libertad, por ejemplo, permitiendo a alguien que
diga que un autor necesita que le chupen la polla?,
¿Qué tiene esto que ver con la literatura?. La
realidad resultante es que, bajo el anonimato se
escudan impresentables que entran aquí a hacer el
gilipollas sin aportar nada y que la gente de
interés (con lecturas, buena escritura, bagaje en
general, talento, buen talante, etc.) entra, mira y
se va. ¿Os habeis preguntado por qué muchas
personas que respetais, e incluso admirais no entran
en vuestra página?, ¿es preferible que acupen su
sitio los dscerebrados?. ¿Estais dispuestos a
permitir en virtud de un determinado concepto de
libertad que vuestra encomiable iniciativa se
convierta en el Tómbola de las letras de
Albacete?.En fín, vosotros mismos.
Ese imbécil ha conseguido, por ejemplo, que se
enemisten Miguel Angel Aguilar y Eloy Cebrián, dos
buenas personas a las que además considero mis
amigos. El imbécil estará en su casa riéndose de
los destrozos causados.
Agradezco profundamente a Miguel Angel y a
Aswad la iniciativa de albaceteliterario, su buena
intención, su amabilidad al publicar lo que en
ocasiones les he enviado. El León amigo les espera
para tomar cervezas y charlar gratamente como
siempre. Pero el León participante en el sitio les
envía con tristeza a ellos y los demás un abrazo y
un ¡hasta siempre!
|
|
|
Nombre
Aswad
E-mail
laviejaaswad@hotmail.com
Fecha
13-05-2005 |
|
Querido
León:
Siento mucho tu decepción con esta página web. Nos
castigas con tu ausencia, aunque ni Miguel Ángel ni
yo somos culpables de la existencia de los
indeseables, ni de sus comentarios vacuos. Nos
castigas, añadiendo presión en el peor momento, y
expones tu castigo al público, y no en privado, en
una "zona caliente" y muy de actualidad,
con cierta carencia de elegancia.
Te respeto y te admiro como amigo, como pensador,
como escritor y como hombre, y te ofrezco mi
amistad, ya ves, sin ponerte condiciones, igual que
hemos siempre recibido y publicado tus escritos y
tus colaboraciones, aunque tú sin embargo tengas
tantas para nosotros.
Yo no voy a pedirte que te quedes. Estar con los
amigos en los momentos difíciles, si se tiene que
pedir, mala cosa.
Y no te pido que te quedes porque comprendo que el
riesgo de recibir un insulto te parezca una promesa
de futuro algo desagradable. Qué lástima que
valores más un insulto que diez críticas
constructivas, y hagas más caso del imbécil que
del que sólo entra a opinar, sin malas intenciones.
Por suerte en esta página tenemos de todo, pero son
mayoría las personas con sentido común, aunque
también tenemos imbéciles. Cada cual escuche a
quien prefiera escuchar.
Siento, de todo corazón, no poder ofrecerte esa
página que sueñas. Seguramente si un día creas
una página literaria con derecho a censura, yo
entraré en ella, aún sin estar de acuerdo con tus
reglas, porque exijo mi derecho a escuchar los
insultos que tengan para mí los imbéciles, y exijo
mi derecho a la réplica cuando la considere
oportuna, en vez de sospechar que se me insulta por
la espalda cuando termina la reunión, cuando ya no
me puedo defender. Tú crees que eliminando el
comentario insultante, eliminas el insulto. Y yo te
aseguro que no. Tú crees quizá que cualquiera que
lea una barbaridad dicha contra ti no se va a dar
cuenta de que si su autor recurre a la violencia
verbal es porque no tiene argumentos. Yo no dudo
tanto de la inteligencia ajena. Si tengo enemigos,
sólo pido a la Fortuna que entren en esta página,
donde yo pueda saber que existen.
No te gusta albaceteliterario y te vas, pues adiós,
León. Gracias por todo y adiós. Como tú dices,
para una cerveza, cuando quieras.
|
|
|
Nombre
León
E-mail
x
Fecha
13-05-2005 |
|
Si mi
comentario anterior ha sido percibido por tí como
deslealtad y como inoportunidad, debe ser atribuido
a mi torpeza, porque nada podía estar más lejos de
mi ánimo. Más bien lo contrario.
Lo siento mucho y te ofrezco mis disculpas a tí, a
Miguel Angel y a cualquier otro participante que
haya podido pensar lo mismo.
En esas prometidas cervezas charlaremos con más
detalle.
Un abrazo.
|
|
|
Nombre
Eloy M.
Cebrián
E-mail
eloymcebrian@jotmeil.com
Fecha
13-05-2005 |
|
Supongo
que alguna responsabilidad se me puede atribuir en
el origen de este lío. Así pues, aunque mi
intención era guardar silencio, he decidido hacer
públicas aquí algunas puntualizaciones. No me cabe
duda de que Miguel Ángel y Aswad, con su
generosidad informativa, harán posible que las
leáis.
El martes por la mañana, en un descanso de mi
trabajo, entré en la web de Albaceteliterario para
ver qué se cocía. Entonces comprobé que había un
nuevo comentario sobre mi novela. Siempre resulta
interesante conocer la opinión de los lectores, de
primera mano y sin mediatizar. Lo que venía a decir
(aunque de una forma un tanto burda) es que en mi
novela hay demasiado sexo explícito y no del todo
justificado, y que estas escenas de sexo (el autor
del comentario decía “mamadas”, pero supongo
que se refería al sexo en general) interrumpían el
ritmo de la acción. Hasta ahí no tengo nada que
objetar. Me parece un comentario perfectamente
respetable. De hecho, ya ha sido expresado antes en
esta misma página. Incluso me da que pensar, pues
tal vez el comentarista tenga razón. Hasta ahí,
repito, todo perfecto.
Naturalmente, como todas las buenas películas de
terror, el mensaje incluía un susto inesperado. Una
vez expresado su respetable criterio, el amigo
Evaristo pasaba a especular sobre el motivo por el
que quien esto suscribe empleaba el sexo en su
narrativa de un modo tan profuso como poco
justificado. Lamento no haber copiado el comentario
para poder reproducirlo aquí textualmente, pero en
esencia venía a decir lo siguiente: “¿Acaso el
autor padece algún tipo de frustración sexual por
no haber recibido un numero suficiente de mamamadas
en su vida? ¿Querría el autor que se la mamaran
más? ¿Tal vez al autor le habría gustado
mamársela a Borges?”. El comentario original
estaba redactado de un modo más torpe, pero en
esencia es lo que acabo de contar (lo siento por el
payaso que vende el comentario “censurado” por
mí en el foro. Y sí, yo también sé insultar, es
fácil).
Ahora vamos a examinar los antecedentes:
Desde el origen de Albaceteliterario, en esta web se
le ha prestado mucha atención a mi persona y a mi
obra. Casi siempre ha sido para dar publicidad a las
presentaciones de mis libros o de “El Problema de
Yorick”, o bien colgar benévolas y amistosas
críticas sobre mis novelas, una ayuda que siempre
he reconocido y agradecido. Por desgracia (una vez
más la película de terror), la cosa no acaba ahí.
Además de lo ya expuesto:
- En las páginas de Albaceteliterario, sección de
opinión, se reprodujo una conversación que mantuve
con algunos de mis compañeros de instituto en el
Zero. Se trataba, lógicamente, de una conversación
privada que un amigo de Miguel Ángel se entretuvo
espiando para luego reproducir de forma
tergiversada. No contento con la proeza, a
continuación se incluían una serie de exabruptos
en un tono hostil y beligerante sobre los
“acostumbrados”, es decir, los escritores
oficiales que consideran el panorama literario de
nuestra ciudad su cortijo privado. Creo que la
descripción no me cuadra, pero tengo que reconocer
que el asunto me fastidió.
- En las páginas de Albacete literario, más
concretamente en el foro, un comunicante no
identificado me acusó de haberle plagiado mi
última novela a un escritor de Córdoba de quien
jamás había oído hablar. Pocas imputaciones más
serias que ésta se le pueden hacer a un autor, con
el agravante de que se trataba de una infamia, lo
que me consta que fue confirmado por el propio autor
cordobés en una comunicación privada.
- Y ahora, las páginas de Albaceteliterario
registran el reciente episodio que hoy nos ocupa:
otro comunicante, una vez más de forma anónima,
hace cábalas sobre mi vida sexual y especula sobre
la posibilidad de que yo padezca algún tipo de
extraña desviación erótico-literaria con respecto
a ese difunto y venerable autor argentino al que
siempre he considerado mi maestro, y al que en las
páginas de mi novela no hago otra cosa que
homenajear de forma humorística.
En vista de lo expuesto, no parece muy difícil de
comprender el hecho de que, en pleno arrebato de
cabreo, cogiera el móvil y pusiera a caldo a Miguel
Ángel Agilar exigiéndole que retirara el
comentario o se atuviera a las consecuencias. “O
lo quitas o vamos de abogados”, fueron mis
palabras textuales. ¿Resulta fácil de entender o
tengo que explicarlo? Por si acaso, vamos
allá:
Mi intimidad no me pertenece solamente a mí. Muchos
sabéis que estoy casado. Por lo tanto, los
comentarios del ingenioso comunicante Evaristo
acerca de mi vida sexual (que en otras
circunstancias no me habrían provocado más que una
sonrisa de desprecio) conllevan un insulto para mi
mujer, que nada tiene que ver en este fregado, y por
extensión para mi familia. Además de eso, soy
profesor, un trabajo delicado y vulnerable en el que
el respeto de nuestros alumnos es un requisito
esencial y no siempre fácil de obtener. Por otro
lado, tengo alguna actividad pública como autor
(poca cosa, alguna charla en institutos, algún club
de lectura). Cuando se hace una búsqueda en Google
con mi nombre, una de las primeras páginas que
aparecen es ésta. ¿Qué concepto obtendría de mí
un colega profesor de literatura, un bibliotecario,
un gestor cultural, si lo que ve debajo de mi nombre
son esos ingeniosos comentarios sobre mis frustradas
tendencias de soplapollas?
Por otro lado, estoy totalmente de acuerdo con
algunos de los comunicantes que me preceden en que
cualquier autor que salte a la palestra pública ha
de tener cintura. Acepto y aceptaré de buen grado
cualquier crítica que se le haga a lo que escribo,
me guste o no. Sin embargo, espero que estéis de
acuerdo en que mi vida sexual no forma parte de mi
obra, al menos de mi obra literaria. ¿Qué les
parecería a algunos de estos ardientes defensores
de la libertad de expresión que alguien manifestara
aquí lo siguiente: " El autor X (quien sea, es
sólo un ejemplo que se me ocurre) escribe así de
mal a causa de sus tendencias homosexuales
reprimidas, hasta el punto de que se rumorea que ha
redactado la totalidad de su obra con una
estilográfica insertada por el ano”?
Miguel Ángel señala que yo he proferido amenazas
contra él. Es cierto. La pena es que haya olvidado
señalar que a esas amenazas les siguió un e-mail
enviado menos de una hora después de la
conversación telefónica, en la que le pedía
disculpas por el tono empleado a causa del cabreo.
Tanto la conversación como el e-mail fueron
comunicaciones privadas que yo habría esperado que
se mantuvieran en el ámbito de lo privado. Gran
ingenuidad por mi parte. Como es habitual, en la
estela de algunos “reporteros” de la especie
más amarilla y execrable cuyos nombres todos
conocemos, echa mano de lo que sea, repito, de lo
que sea, con tal de obtener una notoriedad que ni
sus obras ni su trayectoria le han granjeado.
Pero vamos a las conclusiones, pues me estoy
cansando de teclear y vosotros también de leerme.
En mi opinión, en mi modestísima opinión,
Albaceteliterario ha supuesto una maravillosa
oportunidad dilapidada y, desde el comienzo, una
fuente constante de decepciones. Lo que iba a ser un
punto de encuentro, se ha convertido en una tribuna
donde se insulta y se ofende de forma
indiscriminada. Donde se iba a hablar de literatura
y creación, prosperar el cotilleo más abyecto y
marujil, cuando no el insulto sin paliativos.
Señalo a Miguel Ángel y Aswad como los
responsables de esta degradación, que casi no lo ha
sido, pues la web ha registrado estos problemas
desde el principio. Creo que esta página ha sido
nociva para la cultura y la actividad literaria de
nuestra ciudad. Si antes de Albaceteliterario los
escritores de nuestra ciudad formaban sectas y
cenáculos a menudo hostiles entre sí, ahora esta
hostilidad se ha agravado a causa del constante
tráfico de inmundicia que aquí se registra. En
cuanto a la imagen de la cultura local que esta
página da al exterior, sencillamente no quiero ni
imaginármela. La perspectiva es demasiado
escalofriante.
Para terminar: el señor Cauqui me acusa de haber
recurrido a la amenaza y la extorsión para
conseguir mi objetivo, y haber hecho víctima de
ira, soberbia y totalitarismo a una persona tan
bondadosa, inocente y encantadora como Miguel Ángel
Aguilar. Sobre esto tengo que decir un par de cosas.
Vuelvo a pedirle disculpas a Miguel Ángel por el
tono que empleé (ya le manifesté que, a diferencia
de otras personas, yo sí me siento responsable de
las repercusiones morales de mis actos); me
reafirmó en el contenido de la conversación, que
en esencia era el mismo que he manifestado aquí con
mucho menos acaloramiento; por último, me reservo,
como es lógico, mi derecho de recurrir a los
tribunales si las circunstancias y mi abogado así
lo aconsejan, un derecho elemental de cualquier
ciudadano que nadie debería discutir. En cuanto a
la “bonahombría” de Miguel Ángel Aguilar,
debemos de tener conceptos muy distintos el señor
Cauqui y yo de lo que es una buena persona. Yo
pensaba que las buenas personas no permiten que se
insulte a sus amigos y a sus familias de forma vil e
impune, como hace ese malnacido de Evaristo con sus
preocupaciones sobre el sexo oral. Miguel Ángel,
aquí te quedas con tus amigos, estos chicos tan
estupendos y tan amigos de juzgar la moralidad de
las conductas ajenas que te consideran tan buena
persona. Mientras tanto, sigue mendigando una firma
de algún prestigio, alguien que tenga la mínima
vinculación seria con la literatura, para que te
redacte una reseña. Y buena suerte. Porque la vas a
necesitar.
Mi respuesta a Evaristo y a todos los que se
divierten ofendiéndome y calumniándome es la
siguiente: voy a seguir escribiendo, y cada vez
mejor, voy a seguir publicando y voy a seguir
ganando premios. Voy a consolidar una carrera
literaria seria y de prestigio. En cuanto a mi
vinculación y mi compromiso con la cultura y la
literatura de Albacete, van a seguir siendo
absolutos. La experiencia me demuestra que trabajar
de forma responsable por la cultura de Albacete pasa
por no volver a poner los pies en esta web
“literaria”. Si alguien se siente impulsado a
contestarme, que se piense dos veces si le merece la
pena la molestia, pues no voy a leer sus palabras ni
aunque las pinte con spray en los muros del bar
“La Confitería”, que por cierto tienen los
días contados. Si a pesar de ello siente la
imperiosa necesidad de hacerlo, aquí, en este link,
le dejo mi respuesta:
http://www.sabuco.com/ingles/eloy/eloy_fan_site.jpg
Y nada más. Gracias por vuestra atención y perdón
por abusar de vuestra paciencia. Me voy siguiendo
los pasos de León Molina, un tipo de una pieza que
ya me ha mostrado antes con su ejemplo que de
algunos antros es preferible ahuecar el ala, y de
Luis Martínez-Falero, quién me ha enseñado de
qué pasta deben estar hechos los amigos y las
buenas personas.
Saludos,
Eloy M. Cebrián
|
|
|
Nombre
Luis E.
Cauqui
E-mail
escribanocauqui@hotmail.com
Fecha
13-05-2005 |
|
El link
que ha dejado Eloy es una foto suya, haciendo el
famoso gesto de "que te den por el culo".
Lo digo por si alguien es tan ingenuo como yo y se
le ocurre visitarlo... Mejor que se lo ahorre.
Buena parte de la verdad está en la forma, como
sabe cualquier escritor.
Nada más.
|
|
|
Nombre
Ewina
E-mail
ewina.s@gmail.com
Fecha
14-05-2005 |
|
Ya
cuando leí "El fotógrafo" sentí esa
sensación de la mano de Eloy, pero ha sido ahora
cuando he comprendido cómo se sintió el fotógrafo
al verse separado de Gladys; su impotencia, su
decepción, la derrota por unas circunstancias
insuperables en apariencia. Aquí es hacia donde
voy: circunstancias aparentemente
insuperables.
Permitidme
ir despacio por partes; mi escaso ingenio me obliga
a masticar cada palabra. Creo entender los porqués
de cada parte y parece obvio encontrar algo de razón
en cada argumento. Es claro y manifiesto que una
situación como la que ha vivido Eloy despierta todo
tipo de ira y produce una ofensa que llega por
extensión a familia y seres cercanos, y es
comprensible el deseo de no censura en la web. Quizá
esto se resolviera con un registro de los usuarios
para escribir en el foro y aquí, lo cual no daña
el anonimato y previene excesos como este.
Recalcaré una vez más que ningún tipo de vínculo
personal me une a los autores de la web ni a Eloy,
del que sólo conozco "El fotógrafo" y la
cortesía con que me lo dedicó un día cualquiera
en mi librería de guardia. Será tal vez que escribí
con ilusión el comentario de arriba, será que
siento gratitud hacia esta página porque me muestra
caminos... sea como sea, hablaré de sensatez.
Considero que lo sensato es el término medio, es
decir, corregir el error de la escritura impune en
el foro (lo que no implica censura ni perjudica el
anonimato) y rectificar las expresiones exaltadas
(por decirlo con cortesía). Obviando a Evaristo Imbécil
Supino, aquí no hay más que un error. Doloroso,
con repercusiones, difícil de gestionar... pero un
error al fin y al cabo, susceptible de corrección
como todos los errores.
Entiendo las ofensas, dolores y demás de cada uno,
pero tengo mi propia opinión en cuanto a una
respuesta más hiriente y afilada que la
recibida.
Habláis de amigos de largos años, amigos con
proyectos afines si no comunes, habláis de Albacete
y su Literatura... y ¿todo se salda de esta manera?
Un amigo se hace más grande cuando perdona y
comprende el error de su amigo, más aún si es
capaz de sobreponerse a su ira o dolor cuando
comprende y perdona.
Y todo, en principio, por un imbécil anónimo y un
error desafortunado.
A Miguel A. y Aswad les deseo la serenidad precisa
para encontrar la solución más acertada en esta
situación, a Eloy le deseo un venturoso camino
junto al fotógrafo (no dejaré que el gesto
desagradable de la foto ni las desafortunadas
expresiones pesen más que mi ilusión al escribir
el comentario del fotógrafo), y a los que os decís
amigos de los tres me permito sugeriros, tal vez
imprudentemente, que lo demostréis ahora que es
valioso y necesario.
A todos, como siempre, mis más calurosos saludos;
hoy sin sonrisa adjunta.
|
|
|